Las 13 señales que indican que tu ligue ya no es sólo un ligue

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Tiene cosas suyas en tu casa y apenas hacéis nada separados, pero no te cansas de repetir que no es tu novio. Cada loco con su tema. Sales a ligar con la idea clara de que no quieres compromisos, pero decides repetir encuentro con una persona. Y no lo haces solo una vez. Sin darte cuenta tu ligue pasa a ser un rollo, pronto adquiere la categoría de amante y de ahí en adelante todo es un suma y sigue. Tal como ha explicado a El Confidencial el psicólogo Esteban Cañamares, hay tres síntomas inequívocos de que tu relación ha pasado de ser un simple rollo a ser un noviazgo. El primero de ellos es que, en ausencia de tu amante, empiezas a experimentar un síndrome de abstinencia.

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Larson es coautora del libro El nuevo 'acepto': reformando el matrimonio para los escépticos, realistas y rebeldes. Para ella, el movimiento LAT ha sido impulsado en parte por mujeres. Y él tiene el suyo. Yo no tengo ganas de entregar mi apartamento, cuenta Sharon entre risas. Él estaba yendo a trabajar a las am y yo soy una cineasta. Tiendo a trabajar hasta tarde en la confusión. Pero a medida que evolucionó, simplemente fue muy claro que yo efectivamente disfrutaba viviendo sola. Creo que es lo mejor de los dos mundos, cuenta Sharon. Para las parejas LAT, agrega, hay un esfuerzo consciente por mantener la intimidad.

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Se da sobre todo entre parejas divorciadas que no quieren volver a convivir con nadie Sharon y David llevan 21 años juntos y no quieren compartir casa. Cuando se ven, hacen lo mismo que cualquier pareja: salir a cenar, ver películas juntos, acordar con amigos… Pero nunca discuten sobre quién saca la basura o cómo casar los calcetines. Se ven sobre todo los fines de semana, entretanto que de lunes a viernes duermen y hacen vida en sus respectivas casas, a 25 minutos en auto de distancia. Simplemente, lo hacemos desde direcciones diferentes. Una parte de ese porcentaje lo hace por elección: denial quieren perder su independencia y aforo, pero tampoco renunciar a las ventajas de tener un compañero sentimental. Es lo que le pasó a Jeni, una trabajadora social retirada de Vancouver que lleva siete años con Cameron, un profesor de bajo de 60 años al que ve unos cuatro días por semana. Antes de eso, Jeni había vivido con su exmarido durante 16 años, hasta que se fue de casa. Incluso cuando duermen juntos, tienen dos habitaciones, porque él ronca y ella sufre de vigilia. Cuando no se ven, se escriben antes de irse a dormir y al despertarse.